Propósitos de año nuevo: Esta vez sí


Los propósitos de Año Nuevo son tan típicos como las uvas o el turrón. Comenzar el año nos da la excusa perfecta de cambiar aquello de nuestra vida con lo que no estamos conformes, pero, ¿sabemos cómo proponernos el cambio? ¿Vamos a hacer lo que hicimos el año pasado, y el anterior, y el anterior?


Aquí algunos consejos si de verdad quieres conseguir lo que te propones.

Pasito a pasito se hace el caminito

El error más común es proponernos imposibles. Aprender inglés, adelgazar, organizarme mejor... son ideas tan abstractas que es difícil saber cuándo has llegado a tu meta, pues no son cuantificables. Un propósito tendrá mayores probabilidades de éxito cuanto mejor definido y más realistas seamos con el mismo ya que tener ideas demasiado exigentes lo único que puede provocarnos es angustia y frustración.

1.- Define tu meta (sé realista). Esta parte es esencial para saber de verdad qué quieres conseguir. Cuanto mejor definida esté, mucho mejor. No es lo mismo decir "quiero hacer más deporte" que "ir al gimnasio 4 veces por semana y los domingos hacer senderismo." Cuantifica siempre que sea posible ya que nos da una idea exacta de cual es la meta.



2.- Ten claros y visibles los beneficios. Aunque esto no es una parte en sí de la consecución de metas yo creo que es imprescindible para no desmotivarnos. Hacer una extensa lista de qué y por qué queremos proponernos lo que nos estamos proponiendo es una forma fantástica de recordarnos el fin de lo que hacemos. 

3.- Qué tengo y qué necesito para conseguirlo. En esta etapa hay que ser muyyyyy sincera con una misma y responderse con total franqueza. ¿Que cualidades, recursos, tiempo, etc, tengo que me facilitan la consecución del objetivo? ¿Qué necesitaría, qué apoyos, qué materiales, qué habilidades tendría que aportar?
Por ejemplo:
Si lo que me he propuesto es aprobar el B2 de inglés ya que el año pasado lo intenté y no pude, tengo que tener claro que a mi favor juega el hecho de que tengo cierta base, que tengo tiempo y mucha motivación. En cambio, necesitaría ir a una academia y ver películas en versión original para acostumbrar el oído a los sonidos. Ser consciente de tus propias fortalezas y de tus debilidades te acerca a buscar soluciones que no puedes tener por ti misma.

4.- Descuartiza. Plantéate retos semanales o mensuales. El ser humano no es muy dado a trabajar con metas a largo plazo ya que somos de recompensas inmediatas (hay quien no, pero es gente con suerte y muy disciplinada, lo que no es mi caso) Lo mejor es proponerse pequeños retos para que puedas ir observando los cambios y motivándote más.

5.- Recompensa o revisa. Cuando llegamos a lo que llamamos hitos, es decir, a esos retos que nos hemos propuesto a corto plazo, tenemos que ver si hemos o no conseguido lo que nos proponíamos. Si es así, busca una recompensa que "gratifique" tu esfuerzo. Si no es el caso, revisa la meta, quizá no era muy realista, o reflexiona acerca de qué has podido hacer que no haya ayudado a conseguirlo. Aquí es importante también la sinceridad y la autocrítica. Se conscientes de qué hacemos mal es el primer paso para cambiarlo.


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